ANSIEDAD

La palabra ansiedad proviene del latín, anxietas, congoja o aflicción. Se caracteriza por un estado de malestar psicofísico, sensación de inquietud, intranquilidad, inseguridad o desasosiego ante algo que se vive como una amenaza (puede ser real o imaginaria). Si aparece prolongada en el tiempo, con intensidad elevada y afecta a otras áreas de la vida, podemos hablar de algún tipo de trastorno de ansiedad.

Todos hemos sentido alguna vez ansiedad y utilizado este término para explicar lo que nos ocurría. A pesar de ser un término muy amplio, su expresión ha sido catalogada en múltiples y variados trastornos que giran en torno a esta sensación de inquietud interna que va asociada a una activación a nivel fisiológico, elevación de tasa cardiaca, aumento de respuesta inmunológica, respiración superficial y con mayor frecuencia, tensión muscular, síntomas gastrointestinales y genitourinarios, etc.

Los trastornos aquí descritos son: trastorno de ansiedad generalizada, crisis de pánico, agorafobia, fobia específica y social, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático, trastorno por estrés médico, trastorno de ansiedad por separación. Puede aparecer ansiedad sin cumplir los criterios de estos cuadros sintomáticos pero que el sufrimiento asociado lleve a solicitar apoyo psicológico.

La ansiedad no puede ser evaluada ni tratada sin tener en cuenta el contexto que la origina, (social, económico, laboral, relacional, familiar)  no existe una ansiedad inespecífica y arbitraria, lo que puede ocurrir es que se desconozca de dónde viene y se haya generalizado o focalizado la respuesta problema de forma incontrolada. En ocasiones existe ansiedad en paralelo a adicción a sustancias o en el curso de otros trastornos psicológicos. De hecho uno de los diagnósticos más comunes es el trastorno mixto de ansiedad y depresión.

El tratamiento de la ansiedad es una de las demandas más comunes en psicología aunque la sintomatología sea tan variada; depende del caso y de la singularidad del mismo, pero los resultados son notablemente satisfactorios.

Estas categorías para organizar la información son de carácter meramente descriptivo y ayudan a la comunicación, pero pueden actuar como etiquetas. No tengo ninguna duda respecto a que las personas actuamos y desarrollamos sintomatología porque tenemos una razón para ello, por lo tanto, mi forma de trabajo considerará siempre las particularidades de la historia de vida de cada individuo, familia o pareja, con el objetivo de comprender qué sentido tienen, y sólo desde ahí poder resolver.

Psicólogo Collado Villalba – Psicólogo Madrid Avenida de América

Centro de Psicología: Psicologos Collado Villalba