TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

TlímiteEl trastorno límite de la personalidad, o borderline, está dentro del eje de trastornos de la personalidad y es el que presenta mayor prevalencia; es, con mucho, el más común de los trastornos de personalidad. Aunque su nombre es muy polémico, se acuñó haciendo referencia a la sintomatología fronteriza que exhibe, situándose en el límite de los rasgos de tipo  neurótico y de tipo psicótico.

Tienen una sintomatología tan variada y tan espectacular en ocasiones, que pueden convivir muchos diagnósticos en uno y que incluso pueden enmascarar el trastorno de personalidad que se encuentra en la base, por ejemplo: intentos de suicidio o autolíticos asociados a ingresos hospitalarios, depresión, ansiedad, cleptomanía, intoxicación por abuso de sustancias, episodios agresivos, trastornos de alimentación, ludopatía, etc.

Los principales rasgos de este trastorno son: marcada y extrema inestabilidad emocional, relaciones interpersonales conflictivas, intensas e inestables, confusión identitaria, sentimientos crónicos de vacío existencial, ausencia de control de impulsos, explosiones de violencia (hacia otros y/o hacia sí mismo), intentos recurrentes de suicidio, comportamiento amenazante y chantajista, muy baja tolerancia a la frustración, elevada dificultad para la soledad e intentos desesperados de evitación de situaciones de abandono ya sean reales o imaginarias, ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves, pensamiento dicotómico: todo o nada. Generalmente existen antecedentes familiares de estos rasgos de personalidad.

Es importante clarificar que todos, en algún momento, tenemos rasgos de personalidad similares, lo que marcaría la diferencia es la acentuación del rasgo, lo prolongado en el tiempo y el sufrimiento asociado. La etapa adolescente también puede verse identificada por estas definiciones pero son momentos madurativos que no son problemáticos si no se cronifican.

La adherencia al tratamiento psicológico en estos trastornos es baja, por las propias características del mismo, por la dificultad que tienen para el contacto profundo y la inconstancia en el tiempo. Además, como es un trastorno en el que el sufrimiento es muy elevado, cuentan con un largo historial de terapeutas (diversas disciplinas) a los que han acudido buscando alivio, abandonando el tratamiento ante la frustración que puede generar el proceso y han desarrollado resistencias y desconfianza en ocasiones indiscriminadas.

Aunque es un trastorno que requiere de un tratamiento largo en el tiempo, pues son rasgos estructurales, si el vínculo con el terapeuta se crea sólidamente y se cuida, la psicoterapia permite el autoconocimiento y suaviza la sintomatología, reduciendo el sufrimiento asociado.

Estas categorías para organizar la información son de carácter meramente descriptivo y ayudan a la comunicación, pero pueden actuar como etiquetas. No tengo ninguna duda respecto a que las personas actuamos y desarrollamos sintomatología porque tenemos una razón para ello, por lo tanto, mi forma de trabajo considerará siempre las particularidades de la historia de vida de cada individuo, familia o pareja, con el objetivo de comprender qué sentido tienen, y sólo desde ahí poder resolver.

Psicólogo Collado Villalba – Psicólogo Madrid Avenida de América

Centro de Psicología: Psicologos Collado Villalba